
Esta situación no empieza a cambiar hasta mediados del s.XIX, en que Tarragona entra en vías de recuperar la extensión de la trama urbana de la antigua Tarraco mediante un ensanche que seguirá esta misma trama.


Hacia el año 896 los magiares, ancestros del pueblo húngaro actual, colonizan la región bajo el mando de Árpád y vienen para habitar el valle pannoniano, así como el sector de Óbuda. Hungría es fundada en el año 1000, con el coronamiento de su primer rey Rey Esteban I (Szent István), bisnieto de Árpád.
A mediados del siglo XIII. se construyó el primero castillo real Castillo Real situado en la orilla derecha del Danubio en “Várhegy” (significa montaña del castillo). Alrededor del castillo Castillo se desarrolló la ciudad cívica con seis iglesias grandes y un mercado regional en la Edad Media (actualmente Barrio del Castillo).
En el siglo XIV. Buda y Pest (ciudad en el lado opuesto del río) cayeron en manos del Imperio otomano Otomano. Buda se transformó en base del gobierno turco en la región a lo largo de 150 años. La fisonomía de la ciudad se ajustó/adaptó al ideal oriental, se construyeron baños, bazares y mezquitas. Después de la reconquista en 1688, gran parte del territorio había sido perdido.
En la primera mitad del siglo XIX. Pest se convirtió en el centro cultural y económico del país.
Como un símbolo de la época, se construyó el Puente de las Cadenas que conecta las dos ciudades. Al final del siglo Buda, Pest y Óbuda se unieron y la ciudad Budapest se formó.
Budapest era la ciudad del crecimiento más rápido de Europa y en esta epoca se hizo la imagen de la ciudad actual con los puentes, los anillos, la red viaria moderna, distritos internos y externos y el Parlamento. Los teatros, las cafeterías, los balnearios, una vibrante vida cultural y el renombrado „noche de Pest” se procuraron fama mundial.
Al final de la Segunda Guerra Mundial la ciudad sufrió pérdidas graves. Una significativa parte de los edificios en la ciudad se derrumbaron y todos los puentes fueron volados. Por desgracia, las áreas más ricas en los tesoros arquitectónicos sufrieron el daño más grande: el centro de la ciudad y el barrio del Castillo.
Los años 1960 era la segunda época del desarrollo extenso. Uno tras otro fueron construidos los microdistritos grandes y cientos de miles más se mudaron a la capital, cuya población en 1980 llegó a 2,1 millones. Desde entonces la población ha disminuido considerablemente, debido en parte a mudanza masiva de la capital a los asentamientos de la aglomeración.
Cardona _ Descripción
Bajo la denominación de centro histórico se identifica el área urbana de la villa de Cardona que se corresponde con el primitivo núcleo urbano románico y más tarde con la antigua villa amurallada de época medieval. Sus orígenes se remontan al centro de mercado desarrollado a los pies del castillo y su montaña, alrededor del que se estructuró entre los siglos X y XI un núcleo de hábitat concentrado con una extensión reducida, a partir del eje E-O determinado por el acceso al castillo.
El primer recinto amurallado y sus defensas adelantadas (siglos XII-XIV)
El paisaje urbano de la villa primigenia mezclaba las viviendas de los pueblerinos al pie del castillo con los campos y las zonas de pasto del ganado, en un ambiente no muy distinto del entorno rural. Esta yuxtaposición de elementos urbanos y rurales perduró hasta que la villa del castillo fue delimitada de su entorno agrario para ser un perímetro defensivo construido en el transcurso del siglo XIII. La ausencia inicial de unas murallas debe ser explicada por la proximidad del recinto castral, el cual proporcionaba refugio a los aldeanos en caso de necesidad.
El control de la villa primigenia fue fortalecido con la construcción de distintas torres situadas en los puntos topográficos dominantes que rodeaban el núcleo urbano por su zona septentrional en dirección E-O. La localización de las cuatro defensas respondía a la voluntad de cubrir las zonas norte y occidental de la villa de posibles ataques a modo de torres avanzadas.
Las murallas góticas (siglos XIV-XX)
Como consecuencia del aumento demográfico experimentado la segunda mitad del siglo XIII, en el marco del ciclo expansivo vivido por la economía catalana en el transcurso de los reinados de Jaime I y de Pedro II, el perímetro defensivo que rodeaba el núcleo de la villa primigenia fue desbordado por cinco nuevos arrabales. En empezar el siglo XIV, el vizconde Ramon Folc VI ya planteó una amplia reforma a las murallas del castillo y villa. Sin embargo, el cierre definitivo de los nuevos arrabales no se produjo hasta la segunda mitad del siglo XIV. Las obras se prolongaron a lo largo de toda la década de 1390 y no finalizaron del todo hasta el 1420. A mediados del siglo XIV, la villa ya contaba con unos 1.120 habitantes.

Los accesos se realizaban a través de cuatro portales mayores situados según los puntos cardinales. Al lado de estos cuatro, había otros cuatro portales menores, que permitían la comunicación con lugares próximos al pueblo.
Dentro los nuevos muros, y como consecuencia de su propia evolución urbana, la villa restó articulada en dos partes: “la jussana” o inferior, que reunía el sector oriental del pueblo; y “la sobirana” o superior, integrada por el sector occidental.
LA PLAZA
Espacio epicéntrico de la villa primigenia como punto de intersección entre los tres caminos principales que llegaban hasta Cardona y la subida de acceso al castillo. A partir de este lugar bajo dominio vizcondal, la incipiente villa se desarrolló de levante a poniente mediante la parcelación y edificación de los terrenos situados a ambos lados del camino de Calaf- la Segarra. La concreción y definición de este espacio como plaza de la villa del castillo de Cardona entre la segunda mitad del siglo XII y todo el siglo XIII comportó que alrededor de ésta se concentraran en planta baja los diferentes servicios públicos sujetos al monopolio vizcondal, mientras que en las viviendas superiores se situaban las familias próximas a la administración señorial. Con el paso de los siglos, esta plaza perdió protagonismo a favor de otros espacios públicos de la villa como el Mercado o el Firal, razón por la que pasó a llamarse plaza de Santa Eulalia, Santa Magdalena o de las Cols.
PLAZA DEL MERCADO
La génesis y formación de esta plaza responde a la progresiva concentración de viviendas alrededor del área de cementerio que rodeaba el templo románico de San Miguel y el mercado que se celebraba ante sus puertas. Entre los siglos XII y XIII, el abad y el canónigo sacristán de San Vicente de castillo procedieron a parcelar y establecer en enfiteusis el área correspondiente al cementerio de San Miguel bajo el impulso de los jóvenes segundogénitos llegados de las cercanías rurales hasta Cardona para buscar la fortuna del destino y de los mercaderes y operarios que querían establecerse en la villa y su mercado, hasta el punto de constituir, con el paso del tiempo, el espacio público que, en la Baja Edad Media, se llamaría la plaza del Mercado.
PLAZA DE LA FERIA
Área fuera murallas del núcleo primigenio que acogía las ferias o encuentros comerciales con carácter anual que, dadas sus características, requería un espacio mayor del que ofrecía el Mercadal. La fisonomía, sin embargo, de este lugar se invirtió con el ensanchamiento urbanístico de la villa y la construcción del nuevo templo de San Miguel (1320). Entre 1350 y 1360, la Feria ya se había convertido en el punto de celebración de los Consejos Generales. Y en 1391, el Común ampliaba el Firal, que poco a poco tomaría la fisonomía de la plaza mayor de la villa, ya dentro de los nuevos conceptos del urbanismo bajo medieval, en especial en 1440, cuando la muralla fue objeto de reformas en este sector. La progresiva delimitación y urbanización del Firal como epicentro de la actividad pública de la villa tuvo su mejor exponente en la ubicación en este espacio de la casa donde el Consejo del Común celebraba sus sesiones. Más tarde el ayuntamiento se ubicó en esta zona y con esto acabó de convertirse en lo que es ahora, la plaza del pueblo.

Las posteriores transformaciones
Con la construcción y cierre del recinto amurallado de época gótica (años 1370- 1420), la villa de Cardona adoptaba la morfología urbana que mantuvo sin grandes transformaciones hasta las primeras décadas del siglo XX, cuando el descubrimiento de las sales potásicas conmocionó las estructuras demográficas, económicas y políticas de la villa con su urbanismo secular.
En la actualidad, el casco antiguo de Cardona está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico (DOG 7 de febrero de 1992).
Helena_Cardona, Descripción
Calle comercial en Manhattan 1900 Rascacielos en Manhattan 1931

Bajo el reinado del rey Luis I (1825-1848), Munich se convirtió en una ciudad bien conocida de arte. Los clasicistas Leo Klenze y Friedrich von Gärtner diseñaban la calle Louis, el Palacio Real la residencia.


Bajo el príncipe regente Luitpold (1886-1912) Munich vivió un gran auge económico y cultural. Se originó, entre otras, la calle del Príncipe Regente y el Teatro del Príncipe Regente.
Después de 1800 Munich comienza con la industrialización a crecer rápidamente. Por la Paz de Presburgo Bavaria, en el centro de Europa, se convertió en una parte importante en Alemania. El siglo XIX estaba un tiempo importante para la económia, la industría, la politica y la cultura, pero especialmente para la plnificación urbana en el siglo de formación. El rey Luis I y Max II con su decisión de cambiar el paisaje urbano y la historia de la ciudad estaban de gran parte responsable para el aspecto de Munich.



A causa de la destrucción immensa en la Segunda Guerra Mundial el paisaje urbano despues la guerra fue orientado a la reconstrucción. Por eso estaba oportuno a la industria de alta tecnología pero tambien se asentaron empresas de la industria de servicios, tales como los medios de comunicación, compañias de seguros y bancos.



El turismo también creció, entre otras cosas, con muchos museos, monumentos y lugares de interés.

El creixement urbanístic de Castelló ha estat escassament planificat i ha vingut sempre determinat per improvisacions, criteris d’oportunitat i pressions externes més que per un propòsit o idea de ciutat.



